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Servicio Bíblico Latinoamericano

Semana del 17 al 23 de Enero de 2010  
Domingo segundo del tiempo ordinario

 
 
 

Recursos pastorales

Homilía de Mons. Romero del  domingo 2º del tiempo ordinario, ciclo C el  20 de Enero de 1980
Dibujo original de Cerezo Barredo para este domingo
La semana en formato RTF, y en PDF listos para editar y/o imprimir.



 
 
 
 
 
 
 

 Domingo 17 de enero de 2010
 Domingo segundo del tiempo ordinario, ciclo C, año par.
 Antonio Abad

 INICIO

Is 62, 1-5:: “La alegría que encuentra el esposo con su esposa”
Salmo 95: “Cuenten las maravillas del Señor a todas las naciones”
1Cor 12, 4-11: “El mismo y único Espíritu reparte a cada uno como a él le parece”
Jn 2, 1-11: Las bodas de Caná

La vida de Jesús se desarrolló dentro de la normalidad propia del ambiente cultural y la religiosidad de un judío del primer siglo de nuestra era. Los discípulos descubren a Jesús como un hombre normal, en un ambiente normal y sin ningún tipo de manifestaciones espectaculares o extraordinarias. Esta realidad de una vida normal en Jesús, hace que entre los discípulos y él no haya ningún tipo de distanciamiento, antes por el contrario, una vida verdaderamente humana como la de Jesús, hace que su experiencia del Dios sea más creíble y mucho más accesible a la conciencia y a la vida de los que le escuchan y le siguen. La actitud de Jesús, sin ningún tipo de pretensión, va revelando una nueva imagen y un nuevo concepto de Dios. Dios ha dejado de ser ese ser extraño y lejano, que atemoriza al ser humano, y toma la característica del Dios original de Israel, el Dios que camina con su pueblo.

Para la lógica del Evangelio de Juan, el Banquete es un tema fundamental en la teología del evangelio de Juan. La teología del banquete se abre con la misión de Jesús en Caná de Galilea, y se cierra con la última Cena, fundamento de la Eucaristía. El Banquete es por tanto un signo mesiánico, donde se anuncia la llegada del Reino y se presenta a Jesús, Soberano del Reino. Es un símbolo fundamental que explica en la cotidianidad la presencia del Reino en medio de la historia.

Las bodas de Caná están en el imaginario de los primeros cristianos y de todo la Iglesia a lo largo de la historia, por ese hecho inolvidable: en lo mejor de la boda, el vino se acaba. ¿Cómo es posible que no se haya previsto esta parte en la fiesta? La actitud de Jesús de Nazaret frente a la carencia de vino, hará que este relato de las bodas de Caná, quede inmortalizado en la simbología cristiana.

El milagro de las bodas en Caná de Galilea, no es simplemente ausencia de vino. El asunto es otro: el relato tiene que ser entendido en perspectiva de Reino, en dinámica de tiempo mesiánico. El texto indica, que había allí en un lugar de la casa, unas tinajas de piedra vacías, seis en total. El texto hace énfasis en que están vacías. Son tinajas destinadas para contener el agua de la purificación ritual de los creyentes judíos. Pero están secas. Este símbolo, indica la sequedad en que se encuentra el modelo religioso judío. En la visión de los cristianos primeros, que acabaron separándose del judaísmo, la ley judía, antes que ayudar, terminó dificultando la relación de Dios con su pueblo. Les resultaba una ley vacía, sin sentido, que sólo generaba cargas y no posibilitaba la libertad y la alegría. Las tinajas, destinadas a la purificación, eran un símbolo que dominaba la ley antigua. Ese modelo de ley creaba con Dios una relación difícil y frágil, mediatizada por ritos fríos y carentes de sentidos.

No se dice sin embargo que las tinajas estuvieran con agua. Son llenadas cuando Jesús lo ordena. Al estar llenas, las tinajas que no prestaban ya ningún servicio, más bien estorbaban en la vida normal de la gente, permiten una nueva manifestación del proyecto de Jesús: el agua está convertida en vino. ¿Qué nos indica ese signo? La ritualidad, el legalismo, la norma fría y vacía, es trasformada en vino, símbolo de la alegría, del gozo mesiánico, de la fiesta de la llegada del tiempo nuevo del Reino de Dios. Tenemos que acabar en nuestra vida y en la vida comunitaria, con los sistemas religiosos deshumanizantes, para lograr entrar en la dinámica liberadora, incluyente y festiva que Jesús inauguró.

¿Complicada esta interpretación? Efectivamente, es complicada, con la complicación que brota de un texto sofisticado, muy elaborado, con toda una trastienda de alusiones veladas y crípticos mensajes. Leer, proclamar, comentar el evangelio de Juan como si se tratara de una simple y llana historieta de unas bodas, en las que además Jesús funda el sacramento del matrimonio, sin más complicaciones... resultaría una lectura fácil y cómoda, pero sería profundamente carente de veracidad. Aunque sea más laborioso y menos grato, es mejor tratar a nuestros oyentes como adultos, y no ahorrarles la complejidad de unos textos que interpretados directamente a la letra nos llevarían solamente por caminos de fundamentalismo.

Les ofrecemos para concluir el soneto de Pedro Casaldáliga sobre las bodas de Caná:

"No tienen vino"

La verdad es que no tenemos vino.
Nos sobran las tinajas, y la fiesta
se enturbia para todos, porque el sino
es común y la sola sala es ésta.

Nos falta la alegría compartida.
Rotas las alas, sueltos los chacales,
hemos cegado el curso de la vida
entre los varios pueblos comensales.

¡Sangre nuestra y de Dios, vino completo,
embriáganos de Ti para ese reto
de ser iguales en la alteridad.

Uva pisada en nuestra dura historia,
vino final bebido a plena gloria
en la bodega de la Trinidad!

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 17 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. LÓPEZ VIGIL. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí. Puede ser escuchado aqu.

Para la revisión de vida
El evangelio de Juan presenta la vida de Jesús como una progresiva sucesión de «señales» que él va entregando. Su vida es donación de sí mismo como "señal". ¿Es así mi vida? ¿Soy señal para los demás? ¿Sé, como Jesús, ser señal en medio de las realidades sencillas y diarias, "profanas"... o sólo lo encuentro en el recinto de lo separado, de lo sagrado? ¿Qué debo hacer para parecerme más a Jesús?

Para la reunión de grupo
- ¿Cuáles pueden ser las "señales" de Dios para nosotros hoy? ¿En qué lugares «se convierte el agua en vino» hoy?
- ¿Dónde sigue Jesús dando "señales" hoy? ¿Dónde Jesús sigue presente, haciendo “señales”, por medio de sus discípulos?
- María y Jesús están en la fiesta de la boda, y tienen que ver con el tema del vino de la fiesta... ¿Por qué se ha imaginado tanto a Jesús y a María como alejados de la fiesta y de las alegrías humanas? ¿Por qué la moral cristiana ha sido percibida como enemiga de la alegría?
- ¿Cuál fue la actitud de María en la boda de Caná? San Juan de Ávila hacía notar que este relato de la boda de Caná contiene el "sermoncito de María", la única «homilía» o consejo que María pronunció, y que es bien breve: "hagan lo que él les diga". ¿Qué rasgos mariológicos podríamos descubrirle a este "sermoncito"?
- Nota: Estamos comenzando el primer bloque de "tiempo ordinario" en el año litúrgico, un paréntesis entre la navidad y la cuaresma, ya próxima. El «Consejo pastoral» de la comunidad cristiana debería plantearse ya, con tiempo, la preparación del "tiempo fuerte" que es la Cuaresma, las iniciativas de formación y de evangelización intensiva que va a poner a disposición de la comunidad... En la página de «Uso pastoral de Koinonía» (http://servicioskoinonia.org/pastoral) ofrecemos ideas, iniciativas y sugerencia de recursos.

Para la oración de los fieles
- Para que estemos abiertos a percibir las "señales" dispersas que nos remiten más allá de nosotros mismos y de nuestras limitaciones, hacia una Presencia mayor, misteriosa pero real, roguemos al Señor.
- Por los jóvenes, para que descubra cada uno su "hora", el llamado de Dios a hacer de su vida una aventura personal de amor y de entrega al proyecto de convertir el agua de la tristeza en vino de alegría para toda la humanidad...
- Para que sepamos relacionarnos con las cosas sencillas de la vida diaria, sencilla, "profana"... como con "señales" que nos hablan en un lenguaje diferente que nos lleva al encuentro con nosotros mismos, con los hermanos, y con Dios, en nuestra profundidad...
- Por todos los matrimonios, para que vivan con alegría la donación generosa en el amor, que cada día ha de invertar creativamente formas nuevas de decir su amor...

Oración comunitaria
Oh Dios de todos los pueblos, que de muchas maneras te has comunicado desde siempre con la Humanidad. Para nosotros, ha sido Jesús la gran "señal" que nos ha permitido acceder a ti. Te pedimos que abras nuestros ojos, ilumines nuestra mente, e inflames nuestro corazón, para que también nosotros seamos para los demás señal de amor y de alegría, de esperanza y de agradecimiento. Hasta que un día nos reunamos todos los Pueblos en tu presencia, nuestro hogar definitivo, contigo, Tú que vives y haces vivir por los siglos de los siglos. Amén



 Lunes 18 de enero de 2010
 Faustina

 INICIO
1Sm 15, 16-23: “Obedecer vale más que un sacrificio. El Señor te rechaza hoy como rey”
Salmo 49: “Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios”
Mc 2, 18-22: “A vino nuevo, odres nuevos”

El Reino que anuncia Jesús, no es comparable a la experiencia religiosa de Israel, dominada por una estructura sacrificial, basada en la culpa, el miedo y la tristeza. Según el modelo religioso, bien representado por los fariseos, el ser humano tenía que sacrificarse a la ley. Según Jesús, la ley tiene que estar al servicio de la vida del ser humano. De lo contrario la religión, los ritos, el culto, la vida de oración, no tienen ningún sentido.

La Parábola del amigo del novio, nos muestra la inmensa alegría de los pobres y desheredados de la historia frente a la irrupción del Reinado de Dios. Los amigos del novio, comienzan una nueva etapa, marcada por la alegría y la felicidad de tener a Dios por Rey. La parábola del vestido roto y del depósito envejecido de vino nos recuerda que el Evangelio no es una reforma a instituciones religiosas envejecidas, sino que es una nueva propuesta de vida, justicia y verdad, en la que el ser humano es el centro y el sujeto importante. Por eso para Jesús, las instituciones religiosas de su tiempo, eran odres viejos que no podían contener la novedad del Vino nuevo: el Reino de Dios.


 Martes 19 de enero de 2010
 Mario

 INICIO
1Sm 16, 1-13:  “Ungió Samuel a David en medio de sus hermanos, y en aquel momento lo invadió el espíritu del Señor”
Salmo 88: “Encontré a David mi siervo”
Mc 2, 23-28: “El sábado se hizo para el hombre”

La religión tiene que estar constantemente en observación para que con sus prácticas no llegue a colocar la vida al servicio de las normas institucionales, muchas veces carentes de bondad y de fraternidad.

Para la sociedad de Jesús, poco contaba una experiencia de fe vivida desde la libertad y la alegría, dónde el amor y la bondad colocaban la medida. Todo se media desde el cumplimiento y el incumplimiento, desde la pureza o la impureza, desde lo que era legal o ilegal. Para ese modelo religioso lo trascendente se entendía como lo alejado, como lo infinitamente distante, como la ley que no permite diálogo, dispensas, excepciones. Pero Jesús con su vida, determinada desde una palabra refrendada con su acción liberadora, demuestra que lo verdaderamente trascendental es lo profundamente humano, lo realmente cercano, lo verdaderamente vital.

Una vivencia de la ley, tal cual como la encontró Jesús en su tiempo, no lleva al ser humano a la conversión, sino a la perversión. Conduce a los creyentes a no tener un corazón humilde frente a Dios ni sensible frente a la opresión y al sufrimiento humano, sino al orgullo, a la insensibilidad y a la cerrazón de corazón. ¡Estemos atentos! Esto no es ajeno, a nuestra experiencia cristiana.


 Miércoles 20 de enero de 2010
 Sebastián – Fabián

 INICIO
1Sm 17, 32--51: “Venció David al filisteo con la honda y una piedra”
Salmo143 : “Bendito el Señor, mi Roca”
Mc 3, 1-6: “¿Qué está permitido en sábado?”

Jesús está a punto de realizar una obra de vida y de justicia, en un día neurálgico para la religiosidad adormecida y fanática de algunos grupos judíos. Lo más contradictorio, es que el bien que piensa hacer Jesús, es la prueba que esperan tener los Maestros de la Ley y los Fariseos, para acusarlo y eliminarlo. A pesar de las consecuencias de muerte que acarrea su acción, Jesús no se detiene en su camino de servicio a la humanidad. Jesús quiere liberar la conciencia de la gente de los esquemas inhumanos y viciados de la estructura legalista. Jesús, en cada acción liberadora que comúnmente llamamos milagro, busca por todos los medios hacer un proceso de transformación de la conciencia humana, donde pueda discernir entre un proyecto de muerte orientado por la absolutización de la ley, y un proyecto de vida, de inclusión, de verdad, de respeto solidario, que ofrece el Espíritu a aquellos que se comprometen con la vivencia del Reinado de Dios.

Nuestro compromiso al asumir con radicalidad la vivencia cristiana, es colocarnos del lado de la vida y tomar opción por ella, en especial cuando la misma vida se encuentra amenazada por cualquier estructura.


 Jueves 21 de enero de 2010
 Inés

 INICIO
1Sm 18, 6-9: Mi padre Saúl te busca para matarte
Salmo 55: En Dios confío y no temo.
Mc 3, 7-12: ¡Tú eres el Hijo de Dios!

Jesús es seguido por la multitud. Una gran masa amorfa, lo persigue y quiere estar allí donde él está. La masa, va detrás de Jesús, no por un proceso de conversión profunda, ni por la propuesta del Reino de Dios, mucho menos tienen deseos de comenzar una desestructuración del egoísmo que carcome sus vidas y destruye a su sociedad. Todos ellos van buscando circo y pan. El Evangelio, desde la primera hora cristiana, advierte de cómo las masas pueden generar falsas confesiones sobre Jesús y enredar al cristianismo en falsas esferas que no son las suyas. El Cristianismo, embriagado muchas veces, en lo cuantitativo de las masas, descuidó lo cualitativo de las pequeñas comunidades, presentando en muchas ocasiones un Jesús diferente a como se entendió él mismo y, a como nos los testifican los relatos evangélicos. Jesús, no es un Dios encumbrado. No es el Señor del Poder. Su acción consiste en sentir el dolor y la miseria de la humanidad, para llevar a los hombres y mujeres a su plenificación. Revisemos lo que entendemos de Jesús y la manera como lo confesamos al mundo entero. Quizás nuestra actitud, sea igual a la de los endemoniados del Evangelio de Marcos.


 Viernes 22 de enero de 2010
 Vicente mártir

 INICIO
1Sm 24, 3-21: No extenderé la mano contra él, porque es el ungido del Señor
Salmo 56: Misericordia, Dios mío, misericordia.
Mc 3, 13-19: Llamó a los que quiso

Multitud/masa y apóstol son antagónicos. En el comentario de ayer veíamos que la masa, por su simple realidad de conglomerado humano, sin proyecto, sin forma, sin organización, es anónima; cada persona dentro de ella, es una ficha más en el gran tablero de ajedrez que es la historia humana, dónde el poder se ejerce desde el más fuerte, llevando al anonimato a los seres humanos.

Pero ser apóstol es una realidad totalmente diferente, implica tener rostro y nombre delante de Dios y en medio de la comunidad. El Señor Jesús llamó con nombre propio a hombres y mujeres que vivían en el anonimato, miró sus rostros y los invitó a vivenciar nuevas realidades en torno a él. Esas personas, transformaron sus vidas y fieles al Señor conformaron una comunidad que daría origen a la Iglesia. La comunidad cristiana, tiene la tarea de seguir convocando a la humanidad para lograr consolidar la gran familia de Dios. Tenemos que abandonar toda actitud colonialista en el anuncio del Evangelio. Dios nos sigue llamando hoy; respetando nuestra forma particular de ser. Démosle gracias al Señor, que con los apóstoles, nos llamó a cada uno de nosotros a vivir la experiencia del Reino.


 Sábado 23 de enero de 2010
 Idelfonso y Virginia

 INICIO
2Sm 1, 1-27:  ¡Cómo cayeron los valientes en medio del combate!
Salmo 79: Que brille tu rostro, Señor, y nos salve.
Mc 3, 20-21: Decían que estaba fuera de sí

Jesús, con su acción y su palabra, desafía el orden legalmente establecido. Su forma de actuar, se convierte en una amenaza para la autoridad política del momento, en blasfemia para el aparato religioso y en vergüenza para los más cercanos a él, su familia. Hoy vemos como la familia de Jesús corre en su búsqueda, con el único deseo de detener su acción en medio de aquella sociedad. Jesús no es comprendido por los de su tiempo, tampoco por su familia, que se encontraban envueltos en los enredos socio-religioso de entonces. Él, que era un líder social y religioso, vive en carne propia el rechazo y la incomprensión de los suyos. La gente está tan conforme con la realidad que vive, que no se imaginan, algo nuevo, no quieren conocer nuevas realidades, ni de Dios, ni del ser humano, ni de su sociedad. Por eso hasta su familia lo busca, lo quieren encerrar, porque todos dicen que está fuera de sí, que está loco.

Jesús, como todos los que se enfrentan al orden establecido, sabe que tiene que pagar muy caro el tocar las estructuras de poder. No cuenta ni siquiera con los más cercanos. Es incomprendido por todos. ¿También por nosotros?