Domingo 3 de mayo de 2009
4º Domingo de Pascua
Jornada mundial de oración por las vocaciones de servicio pastoral
Imelda
INICIO
Hch 4,8-12: “Ningún otro puede
salvar”
Sal 117: La piedra que desecharon
los arquitectos es ahora la piedra angular.
1Jn 3,1-2: “Veremos a Dios tal
cual es”
Jn 10,11-18 : “El buen pastor da
la vida por las ovejas”
Con la palabra «pastor» se designaba en el Antiguo Oriente con frecuencia
también a los reyes. Entre los egipcios, los reyes egipcios eran representados
con los dos distintivos del pastor: el azote (o espantamoscas) y el cayado.
Tanto en el arte de Mesopotamia como en el griego se encuentra la figura del
pastor llevando a hombros un cordero; el dios griego Hermes fue representado
llevando un carnero. Los cristianos utilizaron esta imagen para representar a
Jesús, como buen pastor.
En el Antiguo Testamento Dios le encomienda a David la tarea de pastorear a
su pueblo Israel (2Sam 5,2) y los príncipes del pueblo se comparan con
frecuencias con pastores. Ezequiel contrapone los dirigentes de Israel -que se
apacientan a sí mismos en lugar de apacentar a sus ovejas- con el Señor, como
modelo de pastor: «Como sigue el pastor el rastro de su rebaño cuando las ovejas
se le dispersan, así seguiré yo el rastro de mis ovejas y las libraré sacándolas
de todos los lugares por donde se desperdigaron un día de oscuridad y
nubarrones» (Ez 34,1-10.12).
El evangelista Juan presenta a Jesús como «buen pastor», o por dar una
traducción más adecuada, como «modelo de pastor». El pastor modelo se define
porque da su vida en función de las ovejas. Quien no ama a las ovejas hasta ese
extremo no es buen pastor. El pastor aparece en el evangelio de hoy por
oposición al asalariado o mercenario que apacienta a las ovejas por dinero; el
asalariado cuando viene el peligro (lobo) deja que mueran las ovejas.
La relación del pastor-Jesús con las ovejas-pueblo es una relación personal y
recíproca de conocimiento profundo e íntimo (conozco a las mías y ellas me
conocen a mí). Conocer a Jesús significa experimentar su amor e identificarse
con su persona y actividad. Esta relación de conocimiento-amor es tan profunda
que Jesús la compara a la que existe entre él y el Padre, basada también en la
comunidad de Espíritu, que crea la unidad de designio y de propósito.
Pero el rebaño de Jesús no se limita al pueblo de Israel, pues Jesús proclama
que tiene otras ovejas que no son de ese recinto, palabra que designa el atrio
del templo o, más ampliamente, a la institución judía, en la cual se han
arrogado los puestos de poder unos individuos que carecen de todo derecho a ello
y que son en realidad explotadores (ladrones) que usan de la violencia
(bandidos) para someter al pueblo, manteniéndolo en un estado de miseria (cf. Jr
2,8; 23,1-4; Ez 34,2-10; Zac 11,4-17). Son esa gente que ha convertido la casa
de su Padre en casa de negocios (Jn 2,16).
Él tiene otras ovejas que no son del pueblo de Israel, pues pertenecen al
mundo pagano y ha venido para formar una nueva comunidad humana que no se limita
ya a los judíos sino que se extiende a todos sin distinción de raza, credo o
estatuto social.
Jesús, el modelo de pastor, demuestra que es el verdadero pastor porque
entrega su vida por las ovejas. Ante su auditorio de dirigentes judíos (v. 19)
que lo odian e intentan matarlo, Jesús afirma que es precisamente su prontitud
para desafiar la muerte lo que hace manifestarse en él el amor del Padre.
Jesús se entrega a sí mismo y así se recobra, porque al darse él mismo hace
suyo el dinamismo de amor del Padre y de esta manera realiza su condición de
hijo, adquiriendo la plenitud del propio ser. La demostración continua de amor
del Padre se realiza en la presencia y actividad incesante del Espíritu en Jesús
y se manifiesta en su obrar.
Como Jesús, quien se da a sí mismo por amor no lo hace con la esperanza de
recobrar la vida como premio a ese sacrificio (mérito), sino con la certeza de
poderla tomar de nuevo, por la fuerza del amor mismo. Donde hay amor hasta el
límite hay vida sin límite, pues el amor es fuerza de vida. Dar la vida
significa creer hasta el fin en la verdad y potencia del amor.
Jesús afirma su absoluta libertad en su entrega. Nadie puede quitarle la
vida, él la da por propia iniciativa. Indica así que, aunque sean las
circunstancias históricas las que van a llevarlo a la muerte, eso puede suceder
porque él ha hecho su opción de llegar hasta el fin.
El Padre, que ama a Jesús, le deja plena libertad; como Hijo, Jesús dispone
de sus actos (Está en mi mano entregarla, etc.; cf. 3,35). La relación entre
Jesús y el Padre no es de sumisión, sino de amor que identifica. El mandamiento
del Padre no es una orden, sino un encargo; formula el designio común del Padre
y Jesús, que nace de su comunión en el Espíritu (5,30). El evangelista utiliza
el término "mandamiento" para oponerlo a los de la antigua Ley. Moisés recibió
muchos (Éx 24,12; Dt 12,28, etc.), Jesús uno solo, el del amor hasta el extremo,
el mismo que será propuesto a la humanidad (12,49; 13,34).
Y este pastor modelo -que es Jesús-, es también según Pedro en el libro de
los Hechos, «la piedra que desecharon ustedes, los arquitectos y que se ha
convertido en piedra angular» de la comunidad.
Queremos añadir una «nota crítica» para evitar un peligro que puede conllevar
el comentario de la primera lectura de hoy. Es a respecto del famoso versículo
Hch 4,12: «No hay bajo el cielo otro nombre que podamos invocar para ser
salvos». Será una tentación fácil, para las personas de mentalidad más
conservadora, enrumbar su reflexión o su homilía sobre el comentario a esa
fórmula tan altisonante y absoluta. Probablemente no caerán en el exclusivismo
eclesiocéntrico («fuera de la Iglesia no hay salvación»), pero tal vez caerán en
el exclusivismo cristocéntrico («fuera de Cristo no hay salvación»), aunque sea
por vía inclusiva («todos, aunque no lo sepan siquiera, se salvan por Cristo»).
Es el mensaje de muchos fundamentalistas cristianos: «¡Sólo Jesús salval! ¡No
hay salvación fuera de Jesús!». Tal fundamentalismo estaría justificado
«literalmente» desde la misma Palabra de Dios…
J.A.T. Robinson (Truth is Two-eyed, The Westminster Press, Filadelfia
1979, 105) piensa que la interpretación exclusivista del texto (Hch 4,12) es
engañosa. «Lo cierto -dice- es que el término ‘salvarse’ (y ‘salvación’) es el
mismo que se usa tres versículos antes (4,9) al hablar del ‘enfermo’ que ha sido
‘curado’. El contexto no es el de la comparación de las religiones, sino el del
carácter curativo de la fe. El problema es ‘con qué poder’ el cojo ha logrado
‘curarse completamente’ (3,16). ¿Ha sido por algún poder innato, por la piedad
de los apóstoles (3,12) o ‘en nombre de Jesús’, que es quien suscita la fe
(3,16)?». Ésas son las alternativas que el texto tiene en mente, el contexto del
que no se puede sacar la frase. La conclusión es que el versículo en cuestión no
puede tomarse como base para justificar el exclusivismo religioso universal
(frente a todas las religiones). El lenguaje que allí se está utilizando es un
lenguaje «confesional» hacia Cristo y su acción sanadora, y no se le puede hacer
decir nada respecto a la no validez de las religiones del mundo, en las que ni
de lejos podían pensar la comunidad.
Así como «sería monstruoso seguir dando por válido hoy día el axioma «extra
Ecclesiam nulla salus»» (Torres Queiruga, El diálogo de Religiones, pág.
7), hay que plantearse igualmente la superación de las fórmulas
cristológicamente exclusivistas (que normalmente llamamos inclusivistas). «Ya no
cabe hablar sin matices o reservas de simple «cristocentrismo». Frases como «no
existe conocimiento de Dios sino en Jesucristo», pueden tener sentido en un
lenguaje interno, de naturaleza inmediatamente «confesante»(18); pero, en rigor,
deben ser desterradas, no sólo por ser psicológicamente ofensivas para los
demás, sino por ser objetivamente falsas, pues implican la negación de toda
verdad en las demás religiones, incluido el AT. El centro último y decisivo para
todos -como, por lo demás, sucedía para el mismo Jesús- radica en Dios». (Torres
Queiruga, Cristianismo y religiones: inreligionación y cristianismo
asimétrico, «Sal Terrae» 997[enero 1997]3-19; RELaT 241:
servicioskoinonia.org/relat/241.htm). Mucho cuidado pues con los fervores
exclusivistas cristocéntricos, dignos de mejor causa.
Sólo a título de curiosidad, recordemos que en ese famoso versículo toman pie
dos libros de Paul Knitter No Other Name? A Critical Survey of Christian
Attitudes Toward the World Religions, Orbis, Nueva York 1985, y Jesus and
the Other Names. Christian Mission and Global Responsability, Orbis Books,
Nueva York 1996. (Lamentablemente no han sido traducidos al castellano). Véase
también la colección «Tiempo axial» (http://www.latinoamericana.org/tiempoaxial)
y la bibliografía sobre teología del pluralismo religioso:
http://www.latinoamericana.org/2003/textos/bibliografiaplurlismo.htm O
también el capítulo 15 («Todas las religiones son verdaderas») del libro
«Teología del Pluralismo Religioso», de José María Vigil, disponible en
http://cursotpr.adg-n.es/?page_id=3 ).
El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 104 de la serie «Un tal
Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de
aquí:
http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1500104
El episodio puede ser escuchado aquí:
http://www.untaljesus.net/audios/cap104b.mp3
Si no conoce todavía el sitio, no deje de navegar por él para saber estos
recursos que tiene usted a su disposición:
http://www.untaljesus.net
Para la revisión de vida
- ¿Cómo son mis actitudes de pastor respecto a todos aquellos que, de una u
otra manera, dependen de mis cuidados? ¿Me comporto como el pastor asalariado a
quien no le interesan sus ovejas? ¿Conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen
a mí?
¿Qué preocupación tengo por las ovejas que son de otro redil…?
Para la reunión de grupo
- Analizar los textos que bajo la palabra «pastor» nos indica el
índice alfabético de la Biblia de Jerusalén (u otra, si no se dispone de ella).
Sobre todo establecer la forma cómo el título de «Pastor» que se le da a Dios en
el AT se le aplica luego a Jesús en el NT.
- Clásicamente, el domingo del Buen Pastor es la Jornada de oración por las
«vocaciones», y por ellas se entendía las vocaciones al sacerdocio… ¿Se debe
pensar sólo en esas vocaciones? ¿Por qué? Algunos sostienen que lo más urgente
no es que haya vocaciones al sacerdocio, sino que se cambie el modelo de
sacerdocio único que está en vigor en la Iglesia católica. ¿Qué pensamos al
respecto?
- ¿Puede la Jornada del Buen Pastor estar siendo inconscientemente machista?
¿Por qué sí o por qué no?
- Hacer un debate en torno a estas frases: «Sólo Cristo salva», «No hay otro
nombre por el que podamos ser salvos». ¿Son ciertas o falsas? ¿Se puede
distinguir en ellas niveles diversis de sentido? ¿Cuáles? En definitiva, ¿es
recomendable seguir utilizándolas o no? ¿Por qué sí y/o por qué no?
- ¿Qué podemos hacer para avanzar en un ecumenismo práctico, para acercarnos a
las «ovejas que son de otro rebaño? ¿Qué actitudes tuvo Jesús hacia ellas? ¿Qué
actitudes deberíamos tener nosotros?
- ¿Se puede rezar en un templo de otra religión? ¿Podemos rezar con personas de
otras religiones como Juan Pablo II rezó con otros líderes religiosos en Asís?
¿O sólo vale esta oración cuando somos nosotros los que invitamos y ellos vienen
a nuestra celebración, a nuestro templo? ¿O esto sólo lo puede hacer un Papa?
¿Para hacerlo nosotros, necesitamos permiso? ¿De quién? ¿Por qué?
Para la oración de los fieles
- En este domingo que celebramos la fiesta del Buen Pastor,
oremos por todos los que dentro de la Iglesia y la sociedad tienen la
responsabilidad de guiar y conducir a sus hermanos. Roguemos al Señor.
- Por todos los padres y madres de familia, para que iluminados por la luz de la
Palabra sepan dar a su misión el sentido de edificación de la nueva familia
humana. Roguemos...
- Por todos los educadores, para que el ejercicio de su profesión cada día tenga
mayor sentido de servicio y de entrega generosa a la construcción de la nueva
sociedad. Roguemos...
- Por nuestros ministros laicos, para que sientan el profundo gozo y la gran
responsabilidad de transparentar en su ministerio a Jesús Buen Pastor.
Roguemos...
- Por que la Iglesia se mantenga siempre en comunión con los que están en otros
rediles, sin pensar que estén fuera de todo redil. Roguemos...
Oración comunitaria
Padre bueno y misericordioso, danos la profunda convicción de estar viviendo
bajo el cuidado del único y verdadero Pastor, que eres Tú mismo, dentro del
único gran rebaño humano, para que trabajemos por que pronto se exprese esa
unidad en el diálogo fraterno de todas las religiones. Nosotros te lo pedimos
inspirados por Jesús, nuestro hermano mayor.
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