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Servicio Bíblico Latinoamericano

Semana del 27 de Enero al 2 de Febrero de 2008
Domingo 3º Ordinario

 
 
 

Recursos pastorales

Homilía de Mons. Romero del  domingo 3ºde Tiempo ordinario, ciclo A el 22 de enero de 1978
Dibujo original de Cerezo Barredo para este domingo
La semana en formato RTF, y en PDF listos para editar y/o imprimir.

 
 
 
 
 
 
 

 Domingo 27 de enero de 2008
 Domingo 3º Ordinario
 Angela de Mérici – Enrique de Ossó

 INICIO

Is 8,23b-9,3:: El pueblo en tinieblas vio una gran luz
Salmo responsorial 26: El Señor es mi luz y mi salvación.
1Co 1,10-13.17: Pónganse de acuerdo; superen sus divisiones
Mt 4,12-23: Vengan y los haré pescadores de personas

Es sabido que la liturgia católica está pendiente de una reforma sustancial, y la necesidad de reordenar la elección de los textos conforme a criterios nuevos y sobre todo explícitos no es la menor de ellas. La incorporación de la segunda lectura a la temática unitaria (en vez de que campe siempre por sus fueros propios), y la posibilidad de que sean varios los ordenamientos litúrgicos de los textos, según objetivos y necesidades distintas, a escoger según variables diversas, serían otras tantas posibilidades. Mientras, es bueno saber que la liturgia no «es» así, sino que la tenemos así a la espera de que llegue un momento más propicio para reactivar las tantas cosas que en la Iglesia católica están detenidas o en hibernación, a la espera de otra coyuntura.

La primera lectura parece haber sido escogido estrictamente por coincidir con la tercera lectura en una alusión geográfica a la zona de Zabulón y Neftalí, zona limítrofe de Israel en la que Jesús se vino a establecer. La segunda -como hemos dicho que sucede casi siempre- va por sus caminos propios, siendo puramente aleatorio que alguna vez encaje con el mensaje de las otras dos. Diríamos que el evangelio de hoy -dada la altura a la que estamos en el año litúrgico- se adecua bien a la altura que correspondería dentro de la vida de Jesús siguiendo un criterio simplemente cronológico: el inicio de su actividad pública, el comienzo del despliegue de lo que será el Jesús predicador del Reino en su plenitud.

Son bastantes los detalles que merecen comentario en este evangelio.

-Jesús comienza su actividad tomando como referencia los signos de los tiempos. Al menos el evangelista hace notar que no empezó Jesús sin más cuando quiso, sino al ver que habían encarcelado a Juan. Jesús reacciona ante los hechos de la historia que le rodea. No viene a cumplir una misión ya programada previamente y que ha de llevarse a cabo con indiferencia «pase lo que pase».

-Jesús «fue a vivir» a Cafarnaúm. Algunos exegetas (Nolan por ejemplo) hacen notar que «se estableció» allí, y que, probablemente, la que varias veces en los evangelios se cita como «su casa» sería casa no de Pedro, sino de Jesús... No hay seguridad, pero no es improbable. Una duda sobre esa imagen tan fácil que nos hemos hecho del Jesús evangelizador itinerante.

-El contenido de lo que sería la «primera predicación» de Jesús, o, más bien, la tónica dominante de la predicación de Jesús: la venida del Reinado de Dios, como buena noticia que invita al cambio... Hoy ya esto lo saben los niños en la catequesis parroquial, cuando hace cuarenta años lo ignoraban todos los cristianos adultos, incluidos los predicadores: que el centro de la predicación de Jesús fue el «Reinado de Dios», un concepto entre medianista y escatológico... O sea: que Jesús no fue un predicador doctrinal teórico, ni un maestro de sabiduría religiosa, ni un asceta... sino un profeta dominado por la urgencia de una pasión, la pasión por el Reinado de Dios que él creía inminente...

-No era sólo un anuncio, sino una con-moción: Jesús anunciaba para empujar al cambio, para animar la esperanza en el cambio que Dios mismo estaba a punto de empujar... Por eso, su anuncio era para la conversión: «cambien su vida y su corazón porque el Reino de los Cielos se ha acercado», traduce la Biblia Latinoamericana.

-Aquí hay una doble dirección: hay que cambiar (convertirse) «porque» viene el Reinado de Dios, y, también, hay que cambiar «para que» venga, para hacer posible que venga, porque cambiando, en nuestro cambiar, ya está viniendo ese Reinado... Son las dos dimensiones: activa y pasiva, receptiva y provocativa, de contemplación y de lucha... sin unilateralismos.

-El carácter concreto del tipo de praxis que Jesús adopta, que no es la de transformar la sociedad él mismo directamente, con sus propias prácticas, no es la de afrontar directamente la tarea, sino la de enrolar a otros, convencer a otros para sumarse a la tarea, y para ello, dedicarse a desbloquear las mentes, a iluminar los corazones, abrir la visión de los demás... para que puedan incorporarse a la transformación de la sociedad. Si se nos permite decirlo así, Jesús, más que una práctica, asume una práctica teórica y simbólica. Él no se hace médico ni se dedica a curar a los enfermos, sino a dar la Buena Noticia, aunque salpica su predicación constantemente con «signos» de curación: «predicaba y sanaba». Teoría y práctica. Esta práctica era apoyo de aquella teoría, y la teoría no era realmente tal, sino una práctica teórica: Jesús ejercía de abridor de mentes, iluminador de corazones, generador de esperanza, transmisor de energías...

-En esa línea se puede enmarcar mejor aún lo de convertir a sus más allegados en «pescadores de personas» (no «de hombres»), lo que él mismo estaba siendo, lo que cualquier discípulo debe también ser. El expansionismo evangelizador misionero proselitista, el querer extender el cristianismo a todo el mundo haciendo tabla rasa de las demás religiones, ya no tiene lugar en una visión a la altura de los tiempos actuales. El ser realmente «evangelizador» apasionado por la Utopía del Reino (utopía que no es enemiga de las demás religiones ni pretende imponer ninguna cultura) sigue teniendo plenamente sentido.

Muchos detalles, muchos temas, en un evangelio sencillo pero enjundioso.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 11 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1100011
Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap11b.mp3
También en el capítulo 14: El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1100014
Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap14b.mp3

 

Para la revisión de vida
- Decía Jesús: Está cerca el Reino de Dios… ¿Lo veo, lo siento, lo percibo, lo intuyo? ¿Miro las cosas desde esa perspectiva única y mayor? ¿Qué Reino soy capaz de ver? ¿Vivo en situación de Buena Noticia? ¿Vivo con optimismo, con la exultante convicción de que el Reino sigue su marcha ascendente y convergente en la historia?
 

Para la reunión de grupo
- El pueblo que vivía en tinieblas… ¿Cómo vive hoy el pueblo-pueblo, en la luz o en las tinieblas? ¿En qué fundamentamos nuestra afirmación? Centinela, ¿qué hay de la noche?
- Está cerca el Reino de Dios… Eso sería una noticia muy buena para un pueblo que vive en tinieblas… ¿Cómo podemos traducir la Buena Noticia de Jesús hoy para nuestro pueblo?
- Está cerca el Reino de Dios… El Reino de Dios es la Causa de Jesús, y es la Causa por la que el partidario de Jesús (el cristiano) debe “vivir y luchar”.
- Dialogar sobre el tema de la “práctica teórica”. Existe un cierto antiintelectualismo en el ambiente, como si todo lo que no fuera práctica pura y dura, fuera despreciable, fuera idealismo, huída de la realidad, abstracción sin raíces...


Para la oración de los fieles
-- Por nuestra comunidad cristiana, para que crezca la unidad entre todos sus miembros y comunidades, roguemos al Señor
- Por las personas que se sienten en tinieblas, sin sentido, sin luz… para que encuentren esa luz en la vida y en las prácticas de los hombres y mujeres religiosos que les rodean…
- Para que redescubramos con ojos nuevos y corazón nuevo lo que significa hoy la buena noticia del evangelio en este mundo cansado y posmoderno del fin de milenio…
- Para que también nosotros, como Jesús, no despreciemos a nadie, y tengamos nuestro “centro de gravedad” no en “el centro”, sino en la periferia, en la tendencia a acompañar y atender a los marginados y excluidos…
- Para que nuestra vida entera sea un mensaje positivo, no una descalificación de los demás, sino un apoyo, un “sí”, una dosis de coraje y de esperanza para todos los que de ello tienen necesidad…

 

Oración comunitaria
Dios Padre y Madre universal: aviva nuestra fe, nuestro amor, nuestra esperanza, y danos creatividad e intuición, para que sepamos acoger hoy, con ojos nuevos y corazón abierto, tanto el Evangelio de Jesús como todas las otras “buenas noticias” que nos deparas a lo largo y ancho del mundo en todos los hombres y mujeres de cualquier religión, desde cuyas vidas nos sigues hablando y estimulando. Nosotros te lo pedimos por Jesús, hijo tuyo, hermano nuestro. Amén.



 Lunes 28 de enero de 2008
 Tomás de Aquino

 INICIO
2Sam 5, 1-10: David, rey de Israel y Judá
Salmo responsorial 88: Mi fidelidad y misericordia o acompañarán.
Mc 3,22-30: Un reino dividido no puede subsistir

Desde la capital, Jerusalén, han llegado unos letrados haciendo acusaciones falsas contra Jesús. El profeta de la provincia es capaz de expulsar demonios, lo que demuestra que es un hombre de Dios. Sin embargo, los letrados no dudan en acusarlo de obrar con el poder del jefe de los demonios. La calumnia y el desprestigio van a ser constantes en el ministerio de Jesús.

La lección que el Maestro da es clara: Satanás no puede echar a Satanás. Y no sólo se refiere a sus acciones, sino a las actitudes de los letrados. Ellos sí representan a Satanás; y por lo tanto no pueden apartar el mal. Ellos son como los ladrones, que quieren inmovilizar, amarrar a Jesús para que no siga anunciando la justicia y creando conciencia entre los más pobres. Jesús, un hombre libre de toda atadura, confronta a estos emisarios del poder y enseña en dónde radica su verdadera autoridad: en el amor y en el servicio.

Los cristianos de hoy no podemos dejarnos intimidar por tantos señalamientos que se suelen levantar en contra nuestra por los poderosos, perversos y mentirosos. El Maestro nos invita a ser libres y a correr el riesgo de anunciar y hacer realidad la justicia asumiendo con responsabilidad las consecuencias que traiga consigo esta tarea profética. No se puede ser cristiano sin ser profeta; y no se puede ser profeta sin enfrentar a los mensajeros del mal.


 Martes 29 de enero de 2008
 Valerio/a

 INICIO
2Sam 6,12b-15.17-19: David lleva el arca del Señor a Jerusalén
Salmo responsorial 23: ¿Quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor en persona
Mc 3,31-35: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?

El trabajo intenso de Jesús ha despertado toda clase de comentarios. Sus parientes lo buscan para llevarlo a casa pensando que está trastornado.

Ante el llamado que desde afuera hacen estos parientes, Jesús enseña que los esquemas familiares están superados, si de anunciar y de vivir el reino se trata. El criterio para ser de la familia de Jesús va más allá de los lazos de sangre. El verdadero criterio es escuchar la palabra de Dios y, sobre todo, ponerla por obra. La Palabra hecha vida es la que nos hace hijos de un mismo Dios. Por eso Jesús nos pide que revelemos con obras la radicalidad de nuestra fe; que el testimonio es mucho más importante que cualquier discurso, y que la comunión es la nueva forma de ser familia.

La iglesia de hoy está llamada a agudizar los sentidos para escuchar la Palabra y no escatimar esfuerzos para ponerla por obra. Los ambientes en los que las comunidades cristianas viven, son realmente exigentes para los creyentes. Las actuales circunstancias del mundo, que se sume en la pobreza, la injusticia, odios, guerrras, abusos, discordias y todo tipo de signos de muerte, nos están llamando a ser verdaderos hermanos y hermanas capaces de salir de nosotros mismos, de romper la barrera de nuestros propios egoísmos, para optar por la solidaridad, la justicia y la paz.




 Miércoles 30 de enero de 2008
 Martina

 INICIO
2Sam 7,4-17: Dios promete bendecir a David
Salmo responsoria 88: Le mantendré eternamente mi favor.
Mc 4,1-20: A ustedes se comunica el secreto del reino

Jesús está comenzando su misión, y la figura de un sembrador es la más oportuna para explicar este momento de su ministerio. Se trata de un momento de incertidumbre pero de mucha fe. Es lo mismo que sucede con un campesino cuando confía un proyecto a la madre tierra; lo hace con mucha fe, pero sabe que los frutos no dependen sólo de él, sino también de las condiciones reales del terreno en el que cae la semilla, y de situaciones externas, como las condiciones climáticas.

Se nos invita el día de hoy a fortalecer tres actitudes: primero, a ser sembradores y cultivadores de la Palabra de Dios; en segundo lugar está la capacidad de riesgo equilibrada con la fe; sólo quien arriesga mucho puede recoger frutos. En tercer lugar, Jesús nos invita a generar las condiciones propicias para anunciar y hacer el reino de Dios. Si las condiciones no están dadas, es muy posible que la tarea evangelizadora no surta los efectos que esperamos. De ahí la importancia de conocer a fondo nuestra realidad y dialogar sobre ella para saber cuáles son sus fortalezas y cuáles sus debilidades.




 Jueves 31 de enero de 2008
 Juan Bosco

 INICIO
2Sam 7,18-19.24-29: Dios ama a su pueblo
Salmo responsorial 31: El Señor Dios le dará el trono de David, su padre.
Mc 4,21-25: Quien tenga oídos para escuchar, que escuche

En el evangelio del día de hoy nos encontramos con un llamado grande de Jesús a ser luz. El ha venido siendo luz para su pueblo; lo que Jesús irradia no puede quedarse oculto.

Agudizar los sentidos: “oídos para escuchar”. La escucha está vinculada a la comprensión y la asimilación de la propuesta de Jesús. Escuchar es captarla, atraparla y dejarse atrapar por ella. Por eso quienes tienen oídos van a entender mejor y podrán ser luz para otros. Muchas veces los cristianos queremos vivir la fe en solitario, no queremos que nos pregunten, no queremos ayudar a otros que nos necesitan. Si el Señor nos llama y nos envía, no podemos callar, es urgente dejar salir ese fuego interior para alumbrar y para calentar a quienes han hecho de su fe una fría y triste dimensión.

Luego el evangelio presenta un criterio de justicia. Medir con una vara es valorar a las personas y a las situaciones con nuestra propia mirada crítica. Por lo tanto, la honestidad con que emitamos nuestras valoraciones dará cuenta de un testimonio amoroso y servicial. En las comunidades y familias, muchas veces solemos hacer juicios de valor sobre las personas y su comportamiento, pero nos resistimos a que nos evalúen y a autoevaluarnos coherentemente. La Invitación de hoy es a no dejar de ver los valores de caridad, libertad y espíritu crítico como muestras de madurez y fraternidad.




 Viernes 1 de febrero de 2008
 Severiano

 INICIO
2Sam 11,1-4a.5-10a.13-17: Adulterio y crimen de David
Salmo responsorial 50: Misericordia, Señor: hemos pecado.
Mc 4,26-34: ¿Con qué compararemos el reino de Dios?

El Maestro sigue enseñando; acude a la sabiduría popular campesina para anunciar las grandezas del reino de Dios. Jesús aprovecha símbolos que aparentemente representan debilidad y pequeñez, para evidenciar las fortalezas del proyecto de Dios: la semilla, su ciclo vital natural, que no depende de quien la siembre, que no se detiene en su proceso y que llega a ser grande y sirve a otros seres para que tengan vida.

La sociedad nos ha acostumbrado a los grandes proyectos. El evangelio nos da una lección de lo eficaz que es construir desde lo pequeño, desde la fragilidad. El mundo pareciera estar gobernado por los fuertes y poderosos, pero el proyecto de Dios avanza donde menos pensamos, en las entrañas de las pequeñas comunidades que son como las semillas: crecen muchas veces al margen de las grandes estructuras eclesiásticas o civiles, resistiendo día y noche, fortaleciendo la esperanza y la solidaridad.

El plan de Dios nos exige que seamos instrumentos, sembradores y defensores de las semillas. Los frutos de esa tarea son de Dios, no nuestros. El evangelio nos invita a tener una actitud de humildad con todo lo que hacemos. No somos dueños de los frutos de nuestra misión. Es Dios el único dueño, pues es quien posibilita el milagro de la vida y convierte los pequeños esfuerzos en grandes caminos para que otros transiten por ellos.



 Sábado 2 de febrero de 2008
 Presentación del Señor
 María de la Candelaria

 INICIO
Mal 3,1-4: Ya llega el mensajero del Señor
Salmo responsorial 23: El Señor, Dios de los ejércitos, es el Rey de la gloria.
Hb 2,14-18: Jesús, un ser humano en plenitud
Lc 2,22-40: Este niño será signo de contradicción

Dos ancianos judíos son los portadores de la profecía que acompaña este momento de la vida de Jesús. El texto revela un encuentro entre la vieja tradición judía, representada en el templo, los sacrificios, los ritos y los ancianos, y el nuevo proyecto, representado en la persona de Jesús.

Ser causa de levantamiento, de liberación, de dignificación, de redención para los más necesitados, es una característica fundamental del proyecto de Jesús. La caída vendrá para los poderosos que han fraguado su imperio sobre la mentira y la injusticia. El proyecto histórico de Jesús va a ser generador de división y de dolor, pues las persecuciones, las torturas y la muerte serán las consecuencias seguras de la misión de este pequeño niño.

El evangelio nos invita a ver con nuevos ojos y sobre todo con mucha esperanza el camino de Jesús; a reconocer que ser cristianos de verdad supone muchos sacrificios y fidelidad. Con facilidad claudicamos ante las dificultades y los señalamientos con que se nos ataca, y nos aferramos a seguridades pasajeras. ¿Estamos dispuestos a seguir a Jesús, incluso asumiendo con valor los sufrimientos que se desprendan de dicha opción?