Servicios Koinonía    Koinonia    Vd esta aquí: Koinonía> Biblico > 30 de septiembre
 

Servicio Bíblico Latinoamericano

Semana del 30 de Septiembre al 6 de Octubre de 2007
Domingo 26º del tiempo ordinario

 
 
 

Recursos pastorales

Homilía de Mons. Romero del  domingo 26ºde Tiempo ordinario, ciclo C el 25 de Septiembre de 1977
Dibujo original de Cerezo Barredo para este domingo
La semana en formato RTF, y en PDF listos para editar y/o imprimir.

 
 
 
 
 
 
 

 Domingo 30 de septiembre de 2007
 Domingo 26º del tiempo ordinario
 Jerónimo

 INICIO

Am 6,1ª.4-7:  ¡Ay de ustedes, que viven tan tranquilos!
Salmo responsorial 145: Alaba, alma mía, al Señor.
1Tm 6,11-16: Guarda el mandamiento hasta la manifestación del Señor
Lc 16,19-31: Tienen a Moisés y los profetas; que los escuchen

Se llamaba Lázaro (nombre derivado del hebreo el ‘azar que significa “Dios ayuda”), aunque en vida no gozó, al parecer, de la ayuda divina. Le tocó en desgracia ser mendigo, como a tantos millones de seres humanos hoy, estar postrado en el portal de la casa de un rico sin nombre, uno de tantos, al que tradicionalmente se le ha calificado de “epulón”, banqueteador.

Lázaro o “Dios ayuda” tenía en realidad pocas aspiraciones: se contentaba con llenarse el estómago con lo que tiraban de la mesa del rico, las migajas de pan en las que los señores se limpiaban las manos a modo de servilletas. Pero ni siquiera esto pudo conseguirlo, pues nadie le hizo entrar a la sala del banquete. Para colmo, unos perros callejeros, animales considerados impuros y en estado semisalvaje, tan comunes en la antigüedad, se le acercaban para lamerle las llagas. Imposible mayor marginación: pobreza e impureza de la mano. Nada dice el evangelio de las creencias religiosas de este hombre, con razones sobradas para dudar seriamente de la reconocida compasión divina para con el pobre y el oprimido. Tal vez ni siquiera tuviese tiempo ni ganas de pararse a pensar en semejantes disquisiciones teológicas.

Tanto al rico como al pobre les llegó la hora de la muerte, a partir de la cual se cambiarían en el más allá las tornas, como pensaban los fariseos. Aunque, dicho sea de paso, con esto del “más allá”, quienes hacían de la religión baluarte de conservadurismo e inmovilismo han invitado mil veces a la resignación, tildada de “cristiana”, a la paciencia y al mantenimiento de situaciones injustas a los que las sufrían; en el más allá -se decía- Dios dará a cada uno su merecido. Aunque siempre cabe pensar: ¿y por qué no ya desde el más acá?

Para muchos predicadores, satisfechos con la imagen de un Dios que “premia a los buenos y castiga a los malos”, como el dios que profesaban los fariseos, la parábola terminaba en el más allá contemplando el triunfo del pobre y la caída del rico. Apenas se comentaba la última escena, clave importante para comprender su mensaje. De ser así, esta parábola sería una invitación a aceptar cada uno su situación, a resignarse, a cargar con su cruz, a no rebelarse contra la injusticia, a esperar un más allá en el que Dios arregle todos los desarreglos y desmesuras humanas. Entendido así, el mensaje evangélico se hermanaría con un conformismo a ultranza que ayuda a mantener el desorden establecido, la injusticia humana y las clases sociales enfrentadas.

Pero esta parábola no es una promesa para el futuro. Mira a la vida presente y va dirigida a los cinco hermanos del rico, que continuaban -después de la muerte de su hermano y de Lázaro- en la abundancia y el despilfarro. Por eso, el rico, alarmado por lo que espera a sus hermanos si siguen viviendo de espaldas a los pobres- pide a Abrahán que envíe a Lázaro a su casa, a sus hermanos, para que los prevenga, no sea que acaben en el mismo lugar de tormento. Para cambiar la situación en que viven sus hermanos, el rico epulón piensa que hace falta un milagro: que un muerto vaya a verlos. Crudo realismo de quien conoce la dinámica del dinero, que cierra el corazón humano a la evidencia de la palabra profética, al dolor y al sufrimiento del pobre, a la exigencia de justicia, al amor e incluso a la voz de Dios. El dinero deshumaniza. Me remito a la experiencia de cada uno.

Bien lo sabía el profeta Isaías cuando amenazaba a los ricos que se acostaban en lechos de marfil, arrellanados en divanes y se daban a la gran vida entre comilonas, música, vino abundante y perfumes exquisitos, sin dolerse del sufrimiento de los pobres (Am 6,1a.4-7). Aquellos fingían devoción a Dios y veneración hacia la ciudad santa y el templo, creyendo de este modo contentar a Dios y quedar justificados. Pero el verdadero Dios no es amigo de una religión que separa el culto de la vida, el incienso de la práctica del amor al prójimo. Este Dios, según el libro del Deuteronomio, comparte suerte con el pobre, el huérfano, la viuda y el extranjero; con todos aquellos a quienes los poderosos les han arrebatado el derecho a una vida vivida con dignidad.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 37 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión del capítulo, y su comentario, puede ser tomado de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1200037
Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap37b.mp3

Para reflexionar
-"Yo afirmo que los pobres salvarán al mundo, y que lo salvarán sin querer, lo salvarán a pesar de ellos mismos, que no pedirán nada a cambio de ello, sencillamente porque no sabrían el precio del servicio que han prestado" (Georges Bernanos).
-El primer mundo se parece, en palabras de Jean Guitton, "a una isla de oro sacudida por todas partes por las olas de la infelicidad de los otros".
-Una gran cuestión social consiste en saber si la pared de vidrio protegerá eternamente el festín de los animales maravillosos y si los hombres oscuros que miran ávidamente en la noche no irán a cogerlos en su acuario y devorarlos" (M. Proust).
-Cerca del 56% do total de los empleos existentes en los centros urbanos de América Latina están en el sector informal, que no para de crecer, según la OIT. De cada diez puestos de trabajo que surgen, sólo dos son absorbidas por el sector formal (trabajadores sin contrato, autónomos y tercerizados. Folha de São Paulo 10.7.97
-Según el último Informe del Banco Mundial, más de mil millones de personas viven por debajo del umbral absoluto de pobreza, es decir, que sólo disponen de un dólar por día. La mayor parte de esos pobres se encuentran en el sur de Asia y en África Negra.
-Existen 385 personas o familias en el mundo que, juntas, poseen una riqueza mayor que las 2.500 millones de personas más pobres del mundo, o sea, que el 45% de la población mundial. En EEUU, paradigma del modelo liberal, el 1% de la población posee más del 40% de toda la riqueza nacional, y esa desigualdad está creciendo.
-Los niveles de la distribución del conocimiento son cuatro veces más desiguales que los que se dan en la riqueza en el mundo. Peter Marchetti.
-Si no actuamos ya, en los próximos años las desigualdades serán gigantescas y se convertirán en una bomba de relojería que estallará en la cara de nuestros hijos (James Wolfensohn, presidente del Banco Mundial).

 

Para la revisión de vida
- ¿En nuestra comunidad cristiana hay proyectos que busquen mejorar el nivel de vida de las personas más pobres? ¿Hemos desarrollado una mentalidad crítica que nos permita ver la injusticia y la violencia que se esconden tras la riqueza? ¿Enfrentamos el futuro con un proyecto que busque una sociedad mejor o nos contentamos con vivir plácidamente el presente?
 

Para la reunión de grupo
- Jesús, en la parábola, no dice que el rico estuviera haciendo positivamente nada respecto al pobre; no dice que lo explotaba, ni que lo maltrataba o despreciaba; simplemente coexistía con el pobre; pero Jesús da por supuesto que al morir es llevado a la condenación. ¿Cómo se explica?
- "Urge traducir la parábola del rico malvado en términos económicos y políticos, en términos de derechos humanos, de relaciones entre el primero, el segundo y el tercer mundo" (Juan Pablo II en la ONU, 2.10.1979; cfr. igualmente Redemptor Hominis 16, del 4.3.1979). Hacer una lectura internacional actual de la parábola.


Para la oración de los fieles
-- Por ese 15% de la humanidad que acapara los recursos del mundo, frente a la inmensa masa de los desheredados de la tierra: para que mediten atenta y compungidamente la parábola de Jesús, roguemos al Señor...
- Por los Lázaros de este mundo: para que comprendan que Dios no los quiere resignados a su pobreza, sino que quiere su dignidad, su compromiso, su reivindicación...
- Por todos los cristianos: para que comprendamos que nuestro cristianismo tiene mucho que ver con esta situación del mundo...
- Por todos los que pretenden una lectura simplemente interior o espiritualista del evangelio, para que entiendan que Jesús hablaba en lenguaje directo y sin recurso a simples metáforas cuando decía que había venido a dar la buena noticia a los pobres..



 Lunes 1 de octubre de 2007
 Teresa del Niño Jesús

 INICIO
Za 8,1-8: La salvación del Mesías
Salmo responsorial 101: El Señor reconstruyó Sión, y apareció en su gloria.
Lc 9,46-50: Quien no está contra ustedes está con ustedes

La actitud de Jesús en este caso es un gesto verdaderamente pedagógico: Jesús pone a un niño ante los discípulos y lo declara prototipo de grandeza en el reino de Dios. A partir de este gesto, Lucas elabora una cadena de sentencias impregnadas de matices característicos de su iglesia. El niño no será para el caso un ejemplo de inocencia o pureza, sino de un ser débil, sin poder, sin pretensiones, sin autoridad. El niño no tiene nada que decir en la sociedad, y debe limitarse a obedecer las órdenes que le dan los mayores; sólo puede “recibir” con alegría lo que se le ofrece.

El llamado de Jesús a sus discípulos es a que renuncien a las pretensiones sobre el reino y acepten con valentía lo que se les ofrece. Los discípulos deben cambiar sustancialmente su concepto sobre la grandeza. El ser como niños no significa volver a ser el niño que se fue, sino renunciar al poder y optar por la humildad y el servicio a los demás como única posibilidad de ser parte del reino de Dios.

En la segunda parte del texto vemos la actitud amplia y ecuménica de Jesús. El error de los discípulos era pensar que el “desconocido” que expulsaba demonios invocando el nombre de Jesús les hacía competencia. Jesús invita a que abramos nuestro corazón a otras personas, grupos y movimientos, y trabajemos por la causa común, ¡el reino! Nosotros, la comunidad de los seguidores de Jesús, hemos de estar dispuestos a tolerar y aceptar a todos los que trabajan por instaurar en el mundo un nuevo proyecto social que haga avanzar el reinado de Dios.


 Martes 2 de octubre de 2007
 Angeles Custodios

 INICIO
Ex 23,20-23ª: : Envío a mi ángel, para que te guíe y guarde en el viaje
Salmo responsorial 90
Mt 18,1-5.10: Sus ángeles contemplan el rostro del Padre

A la par que los extranjeros, los enfermos y las mujeres, los niños carecían también de valor en el mundo antiguo. Su simplicidad y actitud ante la vida eran despreciadas en la mentalidad de las culturas de entonces. Solo los varones adultos tenían algún valor.

Los discípulos se acercan a Jesús llenos de prejuicios impuestos por su cultura. Se preciaban de su posición como varones adultos y aspiraban a ser hombres de prestigio a la sombra del Maestro.

La respuesta de Jesús es realmente sorprendente. Llama a un niño de los que sirven en la casa, y lo pone como medida de lo que debe ser la Persona Nueva. Los discípulos debieron de quedar totalmente sorprendidos. Para ellos no era posible que el modelo a seguir fuera precisamente un insignificante niño. Jesús, sin embargo, aprovecha ese significado de la niñez en la cultura de su pueblo para ilustrar cuál es el ideal del discípulo.

El cambio de mentalidad es un reto. Nosotros estamos hoy influidos por medios de comunicación que nos llenan la cabeza de prejuicios racistas, sexistas, y de modelos estereotipados. Debemos tener una conciencia crítica ante esto, y transformar nuestra mentalidad para que sea conforme al Evangelio. No podemos caer en el juego del afán de éxito y lucro, olvidando la sencillez y el servicio que nos pide Jesús cada día.




 Miércoles 3 de octubre de 2007
 Gerardo – Mª Josefa Roselló

 INICIO
Ne 2,1-8: Reconstruir la ciudad de los antepasados
Salmo responsorial 136: Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti.
Lc 9,57-62: Quien mira atrás no es apto para el reino

Muchos de los que aspiraban a ser seguidores de Jesús nunca pasaban de la buena intención. En su mayoría se rezagaban en el camino; les interesaba de alguna manera el llamado de Jesús, pero las preocupaciones inmediatas los confundían.

El primero se pone a pensar largo, pues Jesús le pone en evidencia que él no le ofrece seguridades de ningún tipo. El seguidor de Jesús debe aprender a vivir más libre de las ataduras que los animales silvestres.

El segundo se pone a considerar el momento oportuno, y éste no se corresponde con el llamado de Jesús. Ese discípulo, que puede ser cualquiera de nosotros, le dice a Jesús que lo seguirá, pero siempre y cuando sus progenitores hayan fallecido. Por lo tanto, el Maestro debe esperar hasta que el padre haya muerto y el candidato a discípulo haya asegurado la herencia, para que esté disponible y pueda seguirlo. Jesús le contesta con una frase tajante: si usted se dedica a anunciar el Evangelio, abandone las preocupaciones de la herencia y ponga manos a la obra ahora mismo, que para mañana es tarde.

El tercero espera el reconocimiento de sus parientes, su apoyo, para afiliarse al grupo de discípulos. Jesús lo confronta poniéndole en evidencia cómo las exigencias y la urgencia del seguimiento no dan para que un ser humano adulto espere la aprobación de los demás con el fin de hacer lo que le corresponde.




 Jueves 4 de octubre de 2007
 Francisco de Asís

 INICIO
Ne 8,1-12: La nueva ley
Salmo responsorial 18: Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón
Lucas 10,1-12: Envío de los 72 discípulos

Jesús envía a los 72 discípulos “a los lobos” y les hace ver varios hechos importantes: en primer lugar, que el reino no es tarea para gente solitaria; por eso los envía de dos en dos, para que se ayuden, se confronten, se complementen. Pero sin distraerse de su misión “saludando” a medio mundo.

En el Padre deben poner los discípulos toda su confianza. Por eso les recalca que cuando salgan a algún pueblo no lleven dinero; sólo un vestido, unas sandalias, un bastón. Esa pobreza les dará libertad y será un testimonio más elocuente que mil palabras.

Les previene, en fin, de que no les gustará a todos lo que digan o hagan; porque el reino que anunciarán tiene demasiadas exigencias que no cuadran con las estructuras del mundo a donde los envía. Entonces y ahora pueden ser perseguidos, vilipendiados y hasta asesinados –devorados por los “lobos”- quienes reclamen justicia; denuncien los abusos del prepotente contra el desvalido; defiendan las dignidad e igualdad de los seres humanos hasta sus últimas implicancias, y proclamen un mundo diferente donde la solidaridad y el amor fraterno han de suplantar al egoísmo, la ambición, el abuso del poder y la búsqueda compulsiva del placer.




 Viernes 5 de octubre de 2007
 María del Buen Viaje
 Froilán - Flor

 INICIO
Ba 1,15-22: Pecamos contra el Señor no haciéndole caso
Salmo responsorial 78: Líbranos, Señor, por el honor de tu nombre.
Lc 10,13-16: La incredulidad en Corozaín y Betsaida

Betsaida, ubicada a orillas del lago de Tiberíades, era un antiguo pueblo donde Jesús prodigó de modo especial su amor en palabras y hechos maravillosos. Muchos de los milagros narrados por el Evangelio tuvieron lugar precisamente en Betsaida y en las localidades cercanas de Cafarnaum y Corozaín. En Betsaida, según Lucas, realizó Jesús el prodigio de la multiplicación de los panes y los peces. De Betsaida eran tres de los doce apóstoles: Pedro, Andrés y Felipe.

Esta mención a Corozaín y Betsaida está enmarcada por la misión de los 72 que ayer recordábamos, es decir, por el envío de la totalidad de los evangelizadores de la naciente comunidad cristiana. Se señala la amarga frustración del Maestro ante la escasa respuesta de fe que ha encontrado a pesar de los milagros que se han obrado en los lugares de su mayor dedicación. El evangelista Lucas quiere destacar, precisamente, la gran dificultad de lograr una auténtica respuesta creyente de la gente que espera milagros para manifestar su fe.

Es que la respuesta de la fe no obedece a acciones prodigiosas, sino a la convicción serena y profunda del creyente que manifiesta su plena certeza sobre la acción de Dios en la historia por medio de los evangelizadores y los que trabajan por la paz.

Estos no deben desalentarse por la escasa respuesta a sus afanes. Porque hay quienes no reaccionarán “aunque alguien resucite de entre los muertos” (Lc 16,31).



 Sábado 6 de octubre de 2007
 Bruno
 

 INICIO
Ba 4,5-12.27-29: El que les mandó las desgracias, les mandará el gozo eterno
Salmo responsorial 68: El Señor escucha a los pobres.
Lc 10,17-24: La misión de los setenta y dos

Los 72 discípulos regresan felices por sus logros contra el mal en nombre de Jesús. La Buena Noticia es un recurso poderoso contra las opresiones, las cárceles, las cegueras ideológicas y, en general, contra cualquier forma de dominio que manipule al ser humano.

A diferencia de la misión de los doce (Lc 9,1-6.10-11) la de los 72 es clausurada por Jesús con un gran festejo. Primero agradece al Padre por haber derramado dones abundantes sobre la humilde comunidad de discípulos. Estos, siendo hombres y mujeres sencillos, campesinos, samaritanos y pobres, han sabido entender perfectamente el mensaje que comunica el Padre en Jesús. Ello alegra mucho a la comunidad, que ve en la persona de Jesús la realización perfecta de la obra de Dios: la nueva creación.

Hoy, como entonces, la comunidad cristiana está llamada a abrirse a la acción de Dios para hacer efectiva la presencia de Jesús entre los seres humanos. Esta apertura comienza con una fe radical en Jesús y en lo que Jesús creía. La fe de Jesús nos llama hoy a hacer de este mundo un proyecto de vida donde las personas se realicen en todas dimensiones y donde la vida fraterna sea la alternativa al egoísmo institucionalizado.